Las elecciones más polarizadas de Brasil
Portada
Actualidad Escrito por Paloma de Salas

Las elecciones más polarizadas de Brasil

Brasil celebra este domingo elecciones presidenciales, legislativas y regionales marcadas por el encarcelamiento de Lula da Silva, en un momento de fuerte división entre la sociedad.
Empezar a leer Portada
Comparte este artículo
Actualidad

1

¿Por qué son históricas?

Más de 147 millones de brasileños -20.000 en España- están llamados a las urnas para elegir a un nuevo presidente, los dos tercios del Senado, los 513 diputados de la Cámara de Diputados y los gobernadores.Los ciudadanos votarán con un expresidente encarcelado e inhabilitado para la contienda electoral (Lula da Silva) y una expresidenta destituida por 'impeachment' (Dilma Rousseff). El Partido de los Trabajadores, asediado por la corrupción, comprobará la validez de una campaña centrada en el victimismo por el retorno truncado de Lula. Precisamente por la corrupción, la sociedad brasileña está más polarizada que nunca y el resultado se antoja imprevisible. Al contrario que en Europa, el voto es obligatorio en Brasil -la participación oscila en el 80%- pero el desánimo a ambos lados del espectro político hará que muchos "prefieran pagar la multa", según el analista del Centro de Estudios Brasileños de la Universidad de Salamanca, Rodrigo Rodríguez.

2

¿Por qué es la votación mas incierta?

La política brasileña pasa por una situación "caótica" tras la destitución de Dilma Rousseff, según la doctora en Sociología y profesora de la Universidad Federal de Sao Paulo, Esther Solano. "Nunca hubo tanta disparidad de género, hay un voto más progresista y una cuestión de voto muy importante es la diferencia de voto entre entre pobres y clase media [entre norte y sur del país]", explica. Desde la caída de la dictadura en Brasil en 1985, el Gobierno se ha alternado entre dos partidos y, de hecho, "los cuatro candidatos" principales han sido ministros con Lula. Son "como una familia que se va repartiendo [el poder]", señala Ayuso. 
Esta polarización clásica del país "siempre fue entre el PT y el PSD pero ahora se ha reconfigurado", señala Solano. Entre los motivos destacados por los analistas, el desgaste del PT, "natural porque estuvo mucho tiempo en el poder y eso genera un movimiento de rechazo por parte de la sociedad", matiza el investigador del Centro de Estudios Brasileños de la Universidad de Salamanca, Rodrigo Rodríguez. Además, la estrategia adoptada por el PSD y otros partidos "aceleró y profundizó este proceso generando una crisis política más severa, vino acompañado de una serie de manifestaciones por parte de ciertos grupos más alineados a la derecha que defienden una postura más liberal en contra del PTismo", destaca. 
El real brasileño  ha sufrido varias caídas ante la inestabilidad política de un país donde se teme que la extrema derecha liderado por Jair Bolsonaro consiga hacerse con el voto contra el hartazgo de la sociedad.

3

¿Quiénes son los candidatos?

Trece personas aspiran a lograr las llaves del Palacio de Planalto. Según los sondeos, los cuatro candidatos mejor valorados son el ultraderechista Jair Bolsonaro, el progresista Fernando Haddad, el socialdemócrata Gerardo Alckmin,  y Ciro Gomes. Aunque se prevé menor influencia para el resto de formaciones, las movilizaciones sociales de la comunidad indígena han cobrado fuerza de la mano de Sonia Guajajara, la primera indígena que aspira a la vicepresidencia en la historia del país. 
Jair Bolsonaro
El excapitán del Ejército brasileño (63) es el candidato del Partido Social Liberal. Ha sido diputado por Río de Janeiro durante siete mandatos. Simpatiza con la dictadura, pretende situar al Ejército en primera línea de política y propone reducir el déficit público a base de la privatización.
Fue apuñalado el 6 de septiembre durante un mitin electoral y ha afrontado la recta final de campaña en el hospital, sin acudir a los debates televisados.
Sondeos: 35%.
Fernando Haddad
Designado por Lula , es percibido como el sustituto de Lula en el Partido de los Trabajadores (PT). 
Ministro de Educación entre 2005 y 2013 y alcalde de Sao Paulo entre 2013-2016,  accedió a la contienda electoral a poco más de un mes de las elecciones. Propone acabar con la privatización, resucitar a la petrolera Petrobras y acabar con la "política de represión" contra la violencia y "transparencia" ante la corrupción.
Sondeos: 22%.
Ciro Gomes
El candidato del Partido Democrático Trabalhista (PDT) estuvo a cargo de Hacienda en 1994 y de Integración Nacional entre 2003 y 2006. Propone reindustrializar el país y renegociar las deudas de los pobres. 
En materia de seguridad, es partidario de la creación de una policía de fronteras y aboga por relegar a un ministro acusado de corrupción durante la investigación judicial.

Sondeos: 11%.
Geraldo Alckmin
El exgobernador de Sao Paulo es el candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSD). Su programa económico plantea acabar con el déficit público en dos años y privatización empresarial. 

Para acabar con la corrupción, propone acabar con el "reparto" de cargos entre partidos y reducir el número de cargos públicos recortando gasto del Estado. 


Sondeos: 8%.

4

¿Pasará factura la corrupción a la izquierda?

Cuando Lula entró en la cárcel, muchas calles de Brasil se llenaron de carteles que clamaban por un 'Lula livre' (Lula libre). El PT tardó poco en movilizar a sus bases y se resistió durante meses a retirar la candidatura del expresidente, que lideraba las encuestas hasta septiembre, cuando fue inhabilitado. El discurso victimista de la formación, que denuncia una persecución tras el "golpe de Estado" que destituyó a Dilma podría tener muy buen impacto en las urnas. "Ya no estamos en la circunstancia de que el PT no tiene resultados ni que la retórica de la izquierda no tiene resultados", apunta Esther Solano. Además, gran parte del electorado PTista obviará este asunto: "A los más de 60 millones de brasileños que reciben las ayudas sociales creadas por Lula les puedes explicar la corrupción, pero lo que les importa es su vida. Es eso o nada", explica Ayuso. 

5

¿Quién protagonizará el duelo en segunda vuelta?

Salvo sorpresa a última hora, los sondeos del jueves indican que ninguno de los 13 candidatos alcanzará el 50% de votos necesario para ganar en primera vuelta. De cumplirse, los dos se medirán en una segunda vuelta el 28 de octubre, que se plantea "muy incierta porque los dos tienen un sentimiento 'anti' muy fuerte", vaticina la analista del CIDOB, Ana Ayuso.En este escenario, Geraldo Alckmin trata de hacerse con el voto útil para frenar el ascenso de Bolsonaro. Pero el reto más difícil para Brasil vendrá tras las elecciones, porque una sociedad tan dividida aboca a un Congreso que difícilmente se pondrá de acuerdo para gobernar, señala Rodríguez.