¿Cuáles son las claves del éxito de Nela García?
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Actualidad Escrito por Teresa Moreno

¿Cuáles son las claves del éxito de Nela García?

Hablamos con Manuel Bartual y Modesto García, los creadores del hilo de Twitter del verano 2018: la historia de Nela García y #RedMonkey.
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¿De qué caso hablamos?

SPOILER ALERT: Si no has llegado hasta el final de este hilo de Twitter, ¿a qué esperas para hacerlo? Todo empieza con una usuaria aparentemente anónima de la red social, @nelagarnela, que cuenta cómo se ha encontrado un misterioso móvil por la calle. “Al principio, la cuenta solo tenía 170 seguidores. Nos la regaló un amigo de Modesto, que la tenía en desuso, y la formateamos por completo. Por eso aparece como creada en 2012”, nos cuenta Manuel Bartual (@ManuelBartual) haciendo referencia a Modesto García (@modesto_garcia); hablamos con las dos mentes creadoras detrás del proyecto. 

Sentimos decepcionar, pero Nela García no existe de verdad, es un personaje híbrido, producto de caracterizar a la actriz Nikki García (@nikkigarcia_es) con una peluca rosa e insertarle los ojos de Alba Diethelm y la voz de Ana de Castro (@anadecastronow). Desde luego, no existe ninguna organización de monos rojos que conspire para resetear Internet, pero esta historia ha conseguido llegar a 300 millones de impresiones en una semana. Nada menos que 166.000 personas seguían la cuenta, y la historia ya lleva más de 85.000 retuits. 

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¿Se había hecho antes?

Es posible que a una parte del público tuitero no le sorprendiese esta nueva forma de hacer ficción: al fin y al cabo, es obra de la imaginación de Manuel Bartual y Modesto García, los creadores de las dos historias de este tipo que más han triunfado en nuestro país. De hecho, el aniversario del hilo de Bartual ha coincidido con su nueva aventura veraniega. Por su parte, García (Modesto, no Nela, aunque el nombre del personaje es un guiño a los de ambos) saltó a la fama en junio, cuando ganó la #FeriaDelHilo de Twitter mostrando sus dotes criminólogas. “Manuel me llamó pocos días después. Me propuso hacer un hilo conjunto y me encantó la idea. Al principio pensamos hacer una especie de ‘crossover’ con nuestros perfiles ya creados, pero luego decidimos volver a jugar con la ambigüedad de un perfil nuevo, ese “¿esto está pasando de verdad?””. 

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¿En qué se diferencia esta historia?

En primer lugar, hablemos de las diferencias con respecto a cualquier otra historia del "mundo mundial" por los canales tradicionales que conocemos. La “tuiteratura”, como la llama Bartual en el tuit en que reconoce la autoría, se permite jugar con la fina línea entre la realidad y la ficción. Como comenta Modesto García, “si en Twitter anuncias que vas a contar una historia ficticia, no vas a conseguir enganchar a la gente porque el uso que le dan a Twitter es el de buscar información y opinión sobre la realidad; si quieren ficción van a un libro o una peli”.

Este nuevo formato se enfrenta a retos conocidos ya por escritores o guionistas de ‘thrillers’, como la necesidad de “enganchar” y sorprender con giros de trama. Pero van un paso más allá: cuanto más virales se hagan, mejor, pero esto supone una audiencia mayor que puede pillar pequeñas incongruencias y destriparlas a todo el mundo a golpe de tuit. “Hay gente que disfruta mucho sacando todos los fallos, así que había que tener cuidado, por ejemplo, de que todos los pantallazos tuviesen la hora exacta, el nivel de batería que estaba gastando…”, dice García. Lo tenían todo previsto; de ello se había encargado un equipo de 12 personas trabajando durante dos meses con un calendario en el que se incluía desde en qué momento tenían que crear cada cuenta (Nela tiene también Instagram y Facebook) y subir cada foto, a qué día se cogía vacaciones la protagonista para tuitear un meme acorde a ello. 
¿Y en qué se diferencian de las anteriores historias de estos dos maestros de la #TwitterFiction? Bartual lo explica así: “Queríamos ir un poco más allá, y recoger algunas cosas que funcionaron en los anteriores hilos. En el mío había habido un poco de participación de la audiencia, pero fue casi anecdótico”. Así pues, se embarcaron en la aventura de incorporar un elemento más de imprevisibilidad a su ya de por sí complicado proyecto. Vieron, por ejemplo, que la gente seguía enviando nuevos hallazgos a Modesto incluso después de que hubiera cerrado su hilo sobre el asesinato con el caso resuelto. 

La gente tenía ganas de ayudar e investigar con el protagonista, y eso han podido hacer en el caso de #RedMonkey. La tuitera pedía ayuda a sus seguidores y les planteaba enigmas, lo que hacía que sus creadores tuvieran que seguir de cerca las respuestas al hilo e ir reescribiendo algunos de los tuits que tenían programados, por ejemplo, cuando les empezaron a comentar que había doce columnas en el Congreso de los Diputados (aunque no es cierto), y luego otros respondieron para corregirlo, sembrando dudas en la protagonista. “Nos hicimos eco de algunos tuits y vimos que a la gente le gustaba tener la posibilidad de afectar de algún modo a Nela, y eso fomentó la participación”, explica García. Tanto, que 60 personas se reunieron delante de una farola a las 12 de la noche como si de una quedada de Pokémon Go se tratase. Si quieres saber más sobre cómo se hizo, los autores han publicado... ¿cómo no? Un hilo sobre ello.

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¿Nos quiere dar alguna lección?


El esperado final del hilo de Nela García no ha traído un taquicárdico encuentro con un doble de Manuel Bartual ni una acusación de asesinato a la policía. En este caso, la tuitera soltó un apocalíptico discurso sobre la privacidad en las redes y cómo somos controlables gracias a todos los datos que compartimos en ellas. Ante esto, la organización #RedMonkey, a la que supuestamente se había unido, planeaba nada menos que reiniciar Internet, un “borrón y cuenta nueva” que tendría lugar el 26 de agosto a las 20:18. Desde luego, ese borrado nunca ocurrió, y sus autores quieren dejar muy claro que no quieren dar ningún tipo de “lección moral” sobre el uso de las redes sociales ni posicionarse sobre el tema. “Sabíamos que ese debate existía, y lo usamos como un recurso narrativo para plantear una visión apocalíptica de qué pasaría en el mundo si ahora mismo borraran Internet, pero no queremos que se tome como que queremos aleccionar ni alarmar”, explican. Al fin y al cabo, Internet es el medio en que se mueven y el que les ha permitido contar esta historia. 

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¿Hay otros hilos similares?

Los hilos de Twitter se han convertido en un vehículo para todo tipo de relatos, desde curiosas historias reales, como la de la mujer que fue a juicio por robar unas plantillas o la de una madre gaditana perdida en el metro de Madrid a relatos paranormales, como la del estadounidense Adam Ellis (@moby_dickhead) y "Dear David". De momento, a diferencia de Bartual y García, no ha confirmado que se trate de ficción, y parece que ya está en marcha una película sobre el tema.