Enrique IV
Interpretado por Pablo Derqui
Fue rey de Castilla desde 1454, tras la muerte de su padre Juan II de Castilla. Nacido en Valladolid en 1425, era hijo de la primera esposa de Juan II, María de Aragón.\n\r\n\rCasado en primeras nupcias con Blanca de Navarra, finalmente la repudió y pidió la nulidad matrimonial aduciendo que un encantamiento le impedía consumar el matrimonio, no teniendo tal problema con otras mujeres.\n\r\n\rEn 1455 contrajo matrimonio con Juana de Avis, que perdió un hijo varón, estando embarazada de seis meses. Después nació una hija: Juana de Castilla. Pero las dudas sobre su legitimidad y el ascenso político del noble Beltrán de la Cueva, hicieron pensar que Juana no era hija del rey, sino de Beltrán.\n\r\n\rSus hermanastros Isabel y Alfonso sufrieron el maltrato de Juana de Avis, temerosa de que su hija no tuviera opciones de alcanzar la corona a causa de sus hermanastros. Su madrastra, Isabel de Portugal, vivió recluida en Arévalo durante su reinado.\n\r\n\rEnrique IV valoraba y respetaba a Isabel, además de sentir cariño por el infante Alfonso pero no llegó a defenderlos ante las intromisiones de Juana de Avis, según relatan los cronistas de la época.\n\r\n\rDe perfil psicológico complejo y melancólico, en su época también se dijo de él que la compañía de muy pocos le placía. Era tímido y toda intervención en público le daba vergüenza. Era gran cazador y gran jinete, aunque no gustaba de insignias ni ceremonias reales. Huía de los negocios y los despachaba muy tarde. Indeciso, poco constante, abandonaba sus obligaciones a menudo y no cumplía con las cosas pactadas.\n\r\n\rEnrique tuvo a lo largo de todo su reinado el conflicto de su sucesión. Fueron varios los aspirantes al trono. Primero su hermanastro Alfonso, que contó con el apoyo de Carrillo y Juan Pacheco. Tras la precipitada muerte del joven, fue su hermana Isabel la que se postuló como sucesora ante los rumores de que la infanta Juana, la hija de Enrique IV, no era legítima.\n\r\n\rTras años de conflicto, en 1468, Enrique e Isabel firmaron el Tratado de los Toros de Guisando, por el que Enrique declaraba heredera a Isabel, reservándose el derecho de acordar su matrimonio, y las distintas facciones de la nobleza renovaban su lealtad al rey.\n\r\n\rEntre otras cuestiones, Enrique acordó el matrimonio de Isabel con Alfonso V, rey de Portugal, y decidió el matrimonio de la infanta Juana con algún hijo de Alfonso.\n\r\n\rPero Isabel se casó en 1469 en secreto en Valladolid, con Fernando de Aragón, hijo del rey de Aragón, con lo que el rey Enrique consideró violado el tratado y proclamó a su hija Juana como heredera al trono en Val de Lozoya, jurando públicamente que era hija legítima, que retornó al rango de princesa y a la que se debía buscar un matrimonio en consecuencia.\n\r\n\rEnrique murió en diciembre de 1474, poco después de que falleciese Juan Pacheco. A su muerte comenzó la Guerra de Sucesión Castellana entre los partidarios de Isabel y los de Juana la Beltraneja.