Una isla, dos países. Esa es la realidad de la isla de La Española, donde conviven haitianos y dominicanos. Tras el terremoto, el éxodo de haitianos a la frontera provocó que por momentos esta fuera cerrada por el país vecíno.

Según estimaciones, se cree que 2011 acabará con una tasa migratoria -la diferencia entre inmigrantes menos emigrantes- de un -8,32 por cada 1.000 personas, algo que indica que los haitianos siguen buscando su futuro fuera.

Según datos no oficiales, hay unos 800.000 haitianos en el país vecino. No es el caso de Damaris, una dominicana que llegó a Haití hace años siguiendo los pasos de su madre, que estableció su negocio en Puerto Príncipe. La mayoría de los dominicanos que viven en Haití son arrayanos: habitantes de la frontera o incluso descendientes de haitianos.