1957 -1967: De un chalet a Prado del Rey

En el único plató del Paseo de la Habana se presentaba el telediario, además de realizar cuñas publicitarias de lavadoras y concursos televisivos, en un genial ejercicio de explotación de los escasos recursos que había.

Hubo un tiempo en el que en Televisión Española no existía el Telediario. Apenas había 600 televisores en todo Madrid y la empresa acababa de nacer. En un chalet situado en el Paseo de La Habana de la capital, un grupo de entusiastas arrancó un proyecto sin apenas recursos: dos máquinas de escribir, un teletipo que funcionaba a veces y dos teléfonos conformaban todo el equipo de la redacción, establecida en un angosto despacho con unos cuantos televisores Philips. Un único plató, de unos 100 m2, era todo el espacio con el que contaban para pulir la escenografía.

1957 -1967: De un chalet a Prado del Rey Hubo un tiempo en el que en Televisión Española no existía el Telediario. Apenas había 600 televisores en todo Madrid y la empresa acababa de nacer. En un chalet situado en el Paseo de La Habana de la capital, un grupo de entusiastas arrancó un proyecto sin apenas recursos: dos máquinas de escribir, un teletipo que funcionaba a veces y dos teléfonos conformaban todo el equipo de la redacción, establecida en un angosto despacho con unos cuantos televisores Philips. Un único plató, de unos 100 m2, era todo el espacio con el que contaban para pulir la escenografía.

A la semana de comenzar las emisiones en el otoño de 1956, un redactor entró al despacho del director de TVE y exigió que la cadena montara un servicio de informativos. Era David Cubedo, el primer redactor jefe de TVE y uno de los presentadores pioneros. En unas horas, se creó el primer noticiario, en el que leían recortes del periódico del día bajo el rótulo ‘Últimas noticias’.

Repetían también los partes radiofónicos que se habían transmitido pocos minutos antes en RNE, sin apenas recursos gráficos. Voces conocidas de la radio cobraban vida en la pequeña pantalla, que se apagó en verano, cuando el medio centenar de trabajadores de la cadena se marchó de vacaciones. A la vuelta, el 15 de septiembre de 1957, se emitió por primera vez el ‘Telediario’.

Televisión Española estaba entonces en antena tres horas al día y para evitar que las cámaras se recalentaran, los técnicos les acoplaban ventiladores artesanalmente. Las ‘jirafas’ del sonido se sostenían con contrapesos de arena y las limitadas dimensiones del plató no daban más opciones de decoración que unas cortinas y una mesa.

Fotografías o filmaciones en cine eran los únicos recursos con los que insertar imágenes alusivas a las noticias.

Los rostros de los informativos en aquella primera época ponían voz también a los anuncios en directo de distintos productos, desde una lavadora a un automóvil. Además, presentaban actuaciones musicales o concursos y todos terminaban haciendo de todo. Los hombres y mujeres de la radio fueron aprendido sobre la marcha a dar vida a la televisión.

Blanca Álvarez, Matías Prats o Jesús Álvarez, padre del actual jefe de Deportes de TVE, fueron los primeros rostros conocidos de la tele, que al año de nacer ya se veía desde 30.000 hogares en Madrid y que facturó más de cuatro millones de pesetas en publicidad al cerrar su primer aniversario.

Pronto se fundaron los estudios de Miramar, en Barcelona, que llevaron la televisión a la ciudad condal, convertida así e en el segundo centro de producción de la cadena aunque los informativos seguían haciéndose desde Madrid. La construcción de una gran antena en Navacerrada, en la Bola del Mundo, permitió la emisión nítida de la señal de Televisión Española en las dos castillas. La televisión ‘local’ empieza a convertirse en nacional y repetidores como el de Mont Garbí hacen posible que Valencia, Baleares, Bilbao o Santander sintonicen TVE.

En 1964 se crearon los estudios Prado del Rey, que albergan el plató más grande de Europa. Hasta allí se traslada la producción de programas dramáticos y de variedades y aunque la redacción del Telediario no se trasladó allí hasta 1967, sus medios técnicos mejoraron porque porque toda la infraestructura de Paseo de la Habana quedó a disposición de informativos. Además, se creó el formato de tres ediciones del Telediario, que se conserva hoy en día. A las 15 horas -20 minutos-; a las 21.30 horas -de 15 minutos- y al cierre, también de cuarto de hora. Con el paso de los años, el trabajo en la redacción de informativos fue adquiriendo tintes más profesionales. Los cámaras salían a la calle a filmar las noticias y llevaban la película de cine a la redacción, donde los redactores se dedicaban básicamente trabajo de mesa. Los textos que mandaba la agencia EFE llenaban de sentido a unas imágenes huérfanas de significado hasta ese momento.

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