Laura Díaz, la primera realizadora de un TD

Por primera vez se apuesta por el blanco como el color predominante del plató, con una mesa central con muchos volúmenes y distintas referencias gráficas al logo del TD como fondo del decorado.

Si el presentador de un telediario es el rostro de la noticia, el realizador es el cerebro de la emisión. Gestiona en un momento de gran tensión el trabajo de un amplio equipo para que todo el guión elaborado por los editores se materialice al milímetro. Un trabajo que Laura Díaz lleva haciendo casi 30 años, cuando se convirtió en la primera mujer realizadora de un Teledairio.

Cuando Laura Díaz comenzó los telediarios se realizaban “rudimentariamente” y gracias a un trabajo colaborativo. Vivió los tiempos del cine, cuando “se montaba con dos tortas de 16 mm en una moviola”, los del video analógico -con la emoción de atisbar el incipiente desarrollo tecnológico- y la eclosión de emisión digital.

“Mi gran suerte es haber trabajado en los tres sistemas, siempre lo digo. Las moviolas tenían una magia especial… pero yo no soy de mirar al pasado, no vivo de nostalgias”, explica Díaz, que se estrenó en TVE con solo 25 años y a los 28 fue la primera mujer en realizar un Telediario, en 1986. En esa misma época, solo dos mujeres más en informativos y otras dos en programas eran realizadoras. Una de ellas era Pilar Miró.

Reconoce que también hay “noches tranquilas” en los Telediarios, pero “taquicárdico” es el adjetivo al que echa mano cuando describe el ambiente que se respira durante la emisión. “Cada TD es distinto pero siempre nos planteamos absolutamente todo. Usamos mucho tiempo en discutir enfoques, en abordar si usamos una imagen o la otra… No es tiempo perdido, porque aunque a veces cometamos errores no significa que no hayamos tenido en cuenta a quién podemos herir si usamos o dejamos de usar unas imágenes concretas”, argumenta esta curtida profesional.

Tiene claro que un buen realizador del Telediario debe tener, sobre todo, “reflejos” para reaccionar y encauzar la emisión cuando no hay guión o cuando este se 'resquebraja' por la actualidad. El trabajo en equipo y los nervios de acero son las herramientas que usa para reconducir los desastres.

Si piensa en una noticia que le haya gustado dar, a su cabeza acude la noticia del fin de un conflicto, de cualquier conflicto. “Viví la caída del muro de Berlín desde allí y es una de las emisiones que recuerdo con más cariño”, explica esta realizadora que no tiene claro el futuro de su profesión.

“La figura del realizador tiene los días contados porque hoy todo se puede programar, todo se puede lanzar desde un botón. Las cámaras ya funcionan mecánicamente y con nuestro trabajo pasará lo mismo. Ocurrirá lo que con otras profesiones de antaño que ya se han perdido, como los correctores de estilo que nos aclaraban las dudas gramaticales en las noticias, de una forma más cálida que como nos la solventa hoy la RAE por Internet”, concluye.

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