Conquista de Granada: La batalla de Lucena, 1483

Introducción de Isabel

Tras hacerse con el poder en Granada, Boabdil busca una victoria sobre los cristianos que le reivindique frente al pueblo, especialmente tras las victorias de su padre en la Axarquía. Su suegro, Aliatar, el aconseja que ataque Lucena, cerca de Loja, al considerar que está desguarnecida. El Alcaide de los Donceles, responsable de la ciudad, prepara la defensa de la misma y pide refuerzos al conde de Cabra, que llega para dispersar a la avanzadilla abencerraje de Boabdil. Los abencerrajes se reúnen con las tropas de Boabdil pero son atacados por la retaguardia, lo que provoca el pánico en los musulmanes, superiores en número. En la huida, Boabdil decide esconderse del enemigo pero es descubierto y capturado. Es llevado cautivo y presentado ante el rey Fernando en Córdoba. A la espera de que se decida su futuro, es recluido en el castillo de Porcuna.

Zegríes y abencerrajes. Las guerras intestinas en el Reino de Granada están movidas por los hilos de estos dos linajes enemigos durante todo el siglo XV. Los zegríes se consideran más 'halcones' o partidarios del enfrentamiento con los cristianos y por eso, desde el primer momento, son partidarios de Muley Hacén y de su hermano El Zagal, con el que combatirán hasta el final en el sitio de Málaga. Por su parte, los abencerrajes se consideran pactistas y apoyan a Boabdil frente a su padre, acompañándole en su reinado primero, en su exilio posterior y en su último mandato. Estas circunstancias harán que cambien los papeles: los zegríes se convertirán en partidarios de Castilla al caer Málaga mientras que los abencerrajes resistirán hasta el final en Granada.

Otro de los personajes importantes en esta batalla es ell captor de Boabdil. Diego Fernández de Córdoba, alcaide de los Donceles, forma parte del cuerpo de caballería ligera responsable de guardar las fronteras de Castilla en ausencia de los reyes. Durante la batalla de Lucena se encarga de defender la débil fortaleza de Lucena, fronteriza con Loja, donde Aliatar hace incursiones constantes. Tras saber de los planes de éste para atacar Lucena, prepara la defensa y da aviso a su tío, el conde de Cabra, para que envíe un regimiento en su ayuda. Su labor de distracción de los abencerrajes hasta que llegasen refuerzos fue clave para la huida y posterior captura de Boabdil. Fernández de Córdoba inicia así una exitosa carrera militar que le llevará a participar en las conquistas del rey Fernando en el norte de África y a ser nombrado primer marqués de Comares ya entrado el siglo XVI.

El príncipe moderno >< Reestructuracion de la nobleza