Conquista de Granada: las relaciones con la iglesia

Isabel y Fernando utilizaron desde el inicio de su reinado el catolicismo como elemento de unidad nacional. Fue así como pasó a tener una relación privilegiada con la iglesia de Roma, quien llegó a otorgarles el título de 'católicas majestades' tras la reconquista de Granada en 1492 y depositó en ellos la responsabilidad de evangelizar el Nuevo Mundo.

SIXTO IV

Fue el Papa Sixto IV quien autorizó la inquisición en España en 1478, a petición de los monarcas, dándoles plenos derechos de organizar una estructura que erradicara la herejía. Una decisión de la que se arrepintió años después ante las innumerables tropelías que se llegaron a cometer en nombre de Dios. La Reina aceptó entonces tener un enviado de Roma para supervisar los actos de la Inquisición, pese a lo que continuaron los autos de fe.

Sixto IV fue también el papa que sello la bula del matrimonio entre Alfonso V con su sobrina la princesa Juana, lo que dio alas a Portugal para renovar su aventura castellana e importunó sumamente a los Reyes Católicos.

INOCENCIO VIII

Continuó con las buenas relaciones con Castilla de su precedesor y amplió su apoyo a la Inquisición, llegando a nombrar como gran inquisidor de España a Tomás de Torquemada.

Bajo su mandato, se amplió la bula de la Cruzada, como ayuda económica a la guerra contra el reino nazarí que se estaba librando en Granada y única buena nueva ante los avances expansionistas del imperio otomano.

ALEJANDRO VI

Rodrigo de Borgia, quien intercediera por la bula papal para el matrimonio de Isabel y Fernando, fue elegido papa en el Annus mirabilis de 1492. Tras la victoria en Granada, el papa otorgó en 1496 el título de 'católica majestad' a los monarcas, que pasaron a conocerse como Reyes Católicos.

Además, el papa aprobó las Bulas Alejandrinas, un conjunto de cinco documentos pontificios que otorgaban a Castilla el derecho a conquistar América y la obligación de evangelizarla. La dinastía de Trastamara se convirtió así en defensora del catolicismo en Europa frente al avence del Imperio Otomano y los evangelizadores en el Nuevo Mundo.

JULIO II

Después del brevísimo Pontificado de Pío III, asumió la vacante Julio II, a quien se conoció como el 'Papa guerrero' por la intensa actividad política y militar de su pontificado. Este papa, para agradecer a Fernando su apoyo en la guerra contra los franceses, aprobó una bula papal por la cual excomulgaba a todos quienes hubieran apoyado a Francia en la guerra, entre los que se encontraba la entonces poseedora de la Corona de Navarra Catalina de Foix. Según el mandato del Papa, quedaba desposeída de ese reino, que pasaría a manos del que se diera más prisa en conquistar las tierras. Fue Fernando quien se apresuró a invadir Navarra con un ejército castellano al mando de Fadrique Álvarez de Toledo, II duque de Alba.

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